La Venta Directa es un sector que se basa, principalmente, en la confianza. El trato directo que implica permite crear lazos de confianza y cercanía con los clientes, algo que, bien es cierto, no es fácil de conseguir, ya que lograr la confianza de las personas acerca de un producto o servicio concreto no es una tarea sencilla.
En ello trabajan diariamente los más de 193.000 distribuidores independientes que desarrollan su actividad en España comercializando productos directamente al consumidor, sin necesidad de local físico y con el respaldo de empresas que ofrecen formación, herramientas digitales y acompañamiento desde el inicio.
Un esfuerzo que ahora cuenta con un impulso extra, gracias al Sello AVD, creado genuinamente por la Asociación de Venta Directa con el objetivo de reforzar la calidad, la confianza y la excelencia del sector.
Un Sello para reforzar la calidad del trabajo de cara al cliente
Este distintivo es algo con lo que la Venta Directa no contaba hasta ahora, a diferencia de otros sectores, que sí cuentan con certificaciones propias. Por ello, va a tener un impacto muy positivo en el trabajo de los distribuidores y agentes del sector, ya que va a suponer un importante refuerzo de cara al cliente.
El Sello AVD nace de la evolución del sector y de la necesidad de contar con un distintivo que garantice la calidad y la excelencia que la Venta Directa practica y que hasta ahora no había sido reconocida de esta forma. Además, unifica y hace visibles los valores que definen a las empresas asociadas, con el objetivo último de reforzar la confianza del consumidor, la credibilidad del sector y su reputación
Por ello, esto va a tener un impacto muy positivo en la actividad de los agentes que trabajan o colaboran con las empresas asociadas a AVD, ya que, ante el cliente, cuentan ese plus de credibilidad y confianza.
Una protección para el consumidor
Por su parte, el cliente y consumidor de la Venta Directa también se verán beneficiados de la creación de este Sello, ya que garantiza la protección al consumidor y la excelencia en lo que respecta al producto y al servicio dado.
El mensaje que transmite este distintivo es claro: las empresas que lo portan trabajan con estándares éticos, transparencia y responsabilidad y ofrecen productos que cumplen criterios estrictos de calidad y seguridad. Así, en un entorno donde la relación personal distribuidor-cliente es indispensable, el Sello representa el compromiso de las empresas asociadas con prácticas comerciales honestas, respeto a la legalidad vigente y protección al consumidor.
En resumen, este Sello dota de un plus de calidad y prestigio comercial a la Venta Directa y aporta tranquilidad y confianza a los consumidores, facilitando así la labor de los agentes y distribuidores, a la vez que les permite llegar a nuevos públicos y mercados gracias a este distintivo.
Por tanto, el Sello AVD es un paso adelante muy importante para la Venta Directa, un sector que evoluciona al mismo ritmo que la sociedad y que es consciente de la necesidad de garantizar la excelencia de su actividad en un momento clave para seguir creciendo y expandiéndose.