En un mundo hiperconectado y sobreestimulado, la atención es el recurso más escaso y por esa razón, buscar conexiones que sean auténticas y reales, se ha convertido en una tarea muy compleja.

La buena noticia es que en nosotros está la solución y esa es la marca personal. En este blog, te daremos la hoja de ruta para diferenciarte frente a otros distribuidores dentro del sector de la venta directa.

Tu ADN de Marca: Los 4 No Negociables

La marca personal “viaja” contigo y no compite con la empresa de venta directa que representas; si no que le da sentido a lo que vendes. Tu ADN debe respirar:

  1. Máxima autenticidad: Lo perfecto aburre, lo auténtico conecta.
  2. Transparencia como lema: Ser honesto asegura un cliente para toda la vida.
  3. Experiencias y no características: Tu experiencia personal es el mejor argumento de venta que existe.
  4. Calidad en cada interacción: La excelencia en el trato es lo que te define como profesional.

Eleva tu marca personal hoy mismo

¡Que no cunda el pánico! Siempre hay un momento para hacer un pequeño reset:

  1. Nunca olvides tu “historia de origen”: Ten siempre presente por qué empezaste en el sector y lo qué te hace diferente al resto de distribuidores.
  2. Define tu esencia: Elige 3 o 4 palabras que te definan y sé coherente con ellas en cada mensaje.
  3. Desarrolla contenido útil, no solo promocional: Los clientes realizan entre el 70% y el 90% de su investigación antes de hablar contigo. ¿Qué más puedes aportarles además de la solución que brinde el producto o servicio?
  4. Fomenta la comunidad y el networking: Construye relaciones reales porque la marca personal crece de las interacciones con impacto positivo.

 

Al final, los productos o servicios se olvidan, pero la forma en que haces sentir a las personas y la solución que les brindas, eso se queda con ellos.

¡Sé tú mismo y marca la diferencia!