El consumo de productos de venta directa en España ha crecido en 2018 por cuarto año consecutivo, con un incremento del 1,7% hasta alcanzar un volumen de 9.675.527 compradores habituales y 5.451.708 pedidos.

Los 764.676.839 euros de facturación suponen la consolidación de un mercado con una penetración del 31,5%, un 1,14% más respecto al año anterior. Estas cifras hacen de España el sexto mercado de la venta directa en Europa. En clave interior, Madrid, Cataluña y Andalucía son las zonas de mayor tamaño, representando las tres Comunidades el 46,6% del volumen del mercado.

La venta directa genera una oportunidad de emprendimiento y acceso al establecimiento de un negocio independiente a 249.116 profesionales, de los cuales un 76% son mujeres frente a un 24% de hombres, con una edad media en torno a los 44-45 años.