El consumo de productos de venta directa en España ha crecido en 2018 por cuarto año consecutivo, con un incremento del 1,7% hasta alcanzar un volumen de 9.191.751 compradores habituales y 5.385.680 pedidos.

Los 764.676.839 euros de facturación suponen la consolidación de un mercado con una penetración del 29,9%, un 1,8% más respecto al año anterior. Estas cifras hacen de España el sexto mercado de la venta directa en Europa. En clave interior, Madrid, Cataluña y Andalucía son las zonas de mayor tamaño, representando las tres Comunidades el 49,9% del volumen del mercado.

La venta directa genera una oportunidad de emprendimiento y acceso al establecimiento de un negocio independiente a 250.959 profesionales, de los cuales un 83% son mujeres frente a un 16% de hombres, con una edad media en torno a los 44-45 años.